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Existen ocasiones en las que nos sentimos muy ligeros y otras veces tenemos una sensación de pesadez en el cuerpo a la hora de correr, pero… ¿A qué se debe? ¿Hay un momento del día que sea el mejor para sacar provecho a los beneficios del running? ¡Hoy lo descubriremos!

Correr por la mañana

Ventaja: Es la mejor forma de comenzar bien nuestro día. Salir a correr a esta hora, hace que tu cuerpo reciba una dosis saludable de oxígeno y tu metabolismo necesitará quemar más calorías.

La alta cantidad de oxígeno que hay en las mañanas hace que sea más sencillo respirar. También es más fácil correr cuando aún hay una temperatura templada a diferencia de entrenar con el calor del mediodía.

Desventaja: Correr a primera hora del día puede ser más difícil que en cualquier otro momento. Justo después de levantarte tus articulaciones pueden estar aún bastante rígidas y los músculos suelen estar tensos e inflexibles. Esto significa que no tendrás una buena coordinación ni un control suficiente sobre tus músculos mientras corras.

Una recomendación es que hagas un calentamiento dinámico antes de salir a correr, para que tus músculos no muestren ninguna resistencia durante el entrenamiento.  Además, el cuerpo pierde mucha agua mientras duermes, así que es muy importante compensar dicha pérdida antes de entrenar para que no te deshidrates mientras corres.

Correr al medio día

Ventaja: El momento del día con mejores condiciones para las sesiones de running de alta intensidad. Tu potencial de rendimiento es del 100% y tu cuerpo aún no está muy cansado.

Las reservas de energía suelen estar llenas a diferencia con la mañana y el esfuerzo físico resulta menos intenso, así que es el momento ideal para realizar entrenamientos de alta intensidad: al mediodía el cuerpo aguanta especialmente bien las sesiones de velocidad-

Desventaja: Correr después de haber comido puede ser agotador. Es necesario más tiempo para la digestión según lo que hayas ingerido.

Para evitar cualquier problema digestivo durante un entrenamiento a intervalos de alta intensidad (HIIT), sigue estos consejos:

  • Después de haber comido algo, espera unos 30 minutos antes de salir a correr.
  • Si comes mucho, espera entre 1,5 y 2 horas antes de correr.
  • Si no te sienta bien correr después de comer, entrena antes del almuerzo. No olvides que correr sin haber comido puede resultarte más duro porque tus reservas de energía no están llenas del todo.

Correr por la tarde

Ventaja: Correr por la tarde es una buena opción si buscas relajarse. Entrenar en este momento del día ayuda a recuperar la tranquilidad después de un día pesado.

Como el cuerpo ya está activo, no necesitas calentar tanto como por la mañana y los entrenamientos tranquilos que hagas por la tarde estimulan la quema de grasa por la noche.

Desventaja: Correr tan tarde puede hacer que sea más difícil conciliar el sueño. Sin olvidar que los entrenamientos de alta intensidad a esta hora del día dificultan el descanso porque el cuerpo se llena de energía con el ejercicio físico.

En resumen, planifica los entrenamientos en base a tus objetivos y necesidades.

Cada momento del día tiene sus ventajas y desventajas, así que piensa en lo que más te conviene según tus objetivos: ¿quieres perder peso, reducir el estrés, ganar velocidad o resistencia?

  • Si quieres mantener el nivel de rendimiento, puedes entrenar a cualquier hora del día.
  • Correr al mediodía es la mejor opción para estimular el rendimiento con los entrenamientos a intervalos de alta intensidad.
  • El mejor momento para hacer los entrenamientos que se realizan con el objetivo de recuperarse es por la tarde. 

Sabemos que hay diferentes factores que influyen en tu plan de entrenamiento, así que sigue tu propio plan personalizado y comienza a correr.

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